EN QUE CREEMOS:
En Jesucristo como Señor y
Salvador:
1.- Creemos que Jesucristo es Dios, que es el Hijo Unigénito de Dios el Padre.
Se hizo
hombre para venir al
mundo a pagar por nuestros pecados. Dios hecho
carne que
murió en la cruz y resucitó al tercer día, y
por medio de El tenemos
redención de
nuestros pecados, si lo aceptamos de corazón
y
lo declaramos de
labios como Señor
y Salvador (Romanos
10:9-13; Hechos 4:11-12, 16:31).
En la Salvación
eterna por fe, no por obras:
2.- Creemos que todos los hombres nacen con una naturaleza pecaminosa y que lo
que
Jesús logró en el
Calvario nos redime del poder del pecado, si nos
arrepentimos y le
entregamos nuestra vida,
pues El
nos recibe si nos acercamos a
El dispuestos de
corazón.
Esa
salvación solamente se puede obtener a través de la aceptación y confesión de
nuestro
Señor
Jesucristo como Salvador y Dios, creyendo en su encarnación y
resurrección. Esa salvación se recibe solamente por
la fe en Jesucristo, producto de
su
incomparable Gracia.
Jesucristo es el único
Camino
para ella; ninguna religión,
obra,
práctica, creencia o
buenas intenciones, nos lleva a esa salvación
(Juan 3:16;
Efesios 2:8-10).
En un solo DiosTrino:
3.-
Creemos en un Solo Dios en
tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, según su
función. Creemos que
es un
Dios personal y real, con sentimientos, pensamientos y
deseos, capaz
de hablarnos
y guiarnos a Su
voluntad, que es la mejor para nosotros.
El Espíritu Santo es la
tercera persona de la Trinidad y desea
tener relación íntima con
el hombre. Es
quien guía a la iglesia y nos revela la Verdad
(Juan 14:26,
Marcos 12:29; Deuteronomio 6:4; Mateo 3:16-17; Efesios
4:30; Hechos 13:2).
En los
Dones
Ministeriales:
4.- Creemos en un Dios de lo sobrenatural que se mueve en el ámbito espiritual,
y si
nosotros nos movemos
con El, podemos experimentar Sus manifestaciones.
Creemos en
el bautismo del Espíritu Santo, creemos
en
la vigencia de Sus manifestaciones, tales
como hablar en
lenguas, poner las manos sobre los enfermos, echamos
fuera
demonios,
dones proféticos, y demás dones para la edificación de la iglesia de
Jesucristo. Así como
los dones ministeriales dentro de la iglesia, según la
función de cada miembro
(Efesios 4:11-16;
Romanos 11:29, 12:4-8; 1a de Corintios 12:1-12, 27-31; 14:1-39).
En la Infalibilidad de las Sagradas Escrituras:
5.- Creemos en la Biblia como la Palabra de Dios, como las Sagradas Escrituras
inspiradas
por Dios, y
creemos
que en ellas se encuentra contenido lo único que
es necesario para
conocer el deseo de Dios
para la humanidad. Creemos en la
autoridad absoluta de las
Santas
Escrituras en los asuntos del hombre.
(2a
de Timoteo 3:16;
Hebreos 4:12; 1a de
Pedro 1:23-25 y 2a
de Pedro 1:19-21).
Creemos
en los 66 libros inspirados por Dios, y que cualquier agregado, sustitución u
omisión, no
refleja la Palabra del Creador y constituye una desviación de Su
voluntad.
Creemos que la Biblia refleja la verdad espiritual y material del universo, y
no
simplemente un
simbolismo de este.
Creemos que la Biblia es nuestro parámetro para vivir y entender el mundo
espiritual, y
no las
tradiciones del hombre o las palabras de cualquier
representante religioso que no
vayan de acuerdo
con las Sagradas Escrituras o no
se encuentren sustentadas en ellas.
En la gran comisión de nuestro Señor:
6.- Creemos que Jesucristo le otorgó la autoridad espiritual a Su iglesia, que es
el conjunto
de creyentes,
encargándole la evangelización de los que aun no
confiesan a Jesucristo
como Señor y Salvador,
yendo a predicar las buenas nuevas de salvación.
El principio de
multiplicación del mismo género:
ovejas de Jesucristo, reproduciéndose en más ovejas.
El Señor también nos encargó salir a hacer discípulos de
todas las naciones,
enseñándoles las Escrituras, "todo lo que El nos ha enseñado"; y para ello es
necesario
prepararse (Mateo
28:18-20; Marcos 16:15-18;
Romanos 10:14-15;
1a de Corintios 1:8-11).
Creemos que
son dos llamados de nuestro
Señor, que van juntos:
1o.- Cada
persona es ante todo responsable delante de Dios, primero que nada
de cuidar,
guiar y evangelizar a su propia familia, así como compartir y
testificar de las
buenas nuevas de salvación
a sus amigos y vecinos, de acuerdo
a la dirección y la
habilidad impartida por del Espíritu Santo.
Y de ahí:"Al resto de la tierra", donde Dios le
envíe.
2o.- La segunda
parte de ese encargo del Señor, la de hacer discípulos,
corresponde a
ministros con
autoridad, ya que nacer de nuevo es por gracia, no
necesitamos
hacer nada más que recibirlo, pero
ser discípulo tiene un costo: dejar todo, cargar la
cruz y seguir a Cristo Jesús. Ministros del Señor
reproduciéndose en más ministros. Esto
no solo responsabiliza al maestro con la enseñanza de
doctrina, sino con sus frutos, su
testimonio y cuidados de los discípulos que el Señor le
encargue, y de los que rendirá
cuentas.
En el Sacerdocio del Creyente:
7.- Creemos que cada creyente tiene una relación exclusiva e individual con el
Señor. Como
sus hijos,
cada uno de nosotros lleva un proceso de perfección
llamado santificación, que
necesita ser
discipulado, pero también madurar para
discipular a otros. Creemos que
cada creyente tiene acceso
al trono de la Gracia
y la habilidad de manifestar el poder del
Señor a través de los diferentes
ministerios sin la necesidad de intermediario alguno
como “representante de
Dios" (Juan
14:6; 1a deTimoteo 2:5; Levítico 20:7;
1a de Pedro
1:16; Efesios 4:11-16; Apocalipsis 1:5-6, 5:10).
En una sola muerte y de ahí el juicio:
8.- Creemos que las
Sagradas Escrituras
(la Biblia) claramente
nos enseñan
la doctrina de
que
está establecido que el
hombre
muera una sola vez, y de ahí sea juzgado por Dios.
Dependiendo de la decisión que haga en vida, es el
destino eterno que tendrá.
Creemos
en la existencia literal de dos lugares para más allá de esta vida:
Uno
llamado infierno,
que es un lugar
real y no simbólico, de sufrimiento y castigo eterno para quienes
declinen, en vida,
aceptar la salvación a través del único Camino que es Jesucristo; y un
lugar de recompensa eterna, el cielo
o paraíso, al lado de Dios por toda
la eternidad.
(Mateo 25:34,41,46,
8:12, 13:41-43;
Marcos 9:42-48;
Lucas
16:19-31; Juan
14:1-3;
Apocalipsis
20:11-15; Hebreos 9:27).
En
la resurrección de los
muertos y
el
Juicio eterno:
9.-
Creemos que la reencarnación no existe, sino la resurrección. vamos a resucitar
en un
cuerpo nuevo y una mente transformada, y seremos eternos (Eclesiastés
3:11; Mateo
22:30-33; Marcos 12:25-27; Hebreos 6:1-2).
Creemos en
el
pronto regreso de Jesucristo
a juzgar al mundo (Isaías
61:1-2).
En la Iglesia:
10.- Creemos en la Iglesia como el Cuerpo eterno y universal de Cristo,
siendo solo El la
cabeza de ella.
Esta
consiste de todos aquellos
que hayan confesado con su boca y creído con un
corazón
arrepentido, que Jesucristo es el Señor, que
fue crucificado y que el
tercer día
el poder del Espíritu
Santo lo levantó de entre los muertos. Creemos
en la necesidad de
los creyentes de congregarse
localmente con el propósito de
edificarse en la Palabra
y
aprender cómo vivir, así como evangelizar
y
discipular según las ordenanzas de nuestro
Señor
(Hechos11:26,
13:1-3; Mateo 16:18; Hebreos 10:25; Efesios 2:20); el
principio de
todo ser vivo de nacer, crecer, reproducirse y morir.
En el Bautismo por Agua:
11.- Creemos en la ordenanza del bautismo a través de la inmersión en agua, en el
nombre
del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo, tal y como lo indicó
Jesucristo; en obediencia con
lo
establecido en la Palabra
de Dios. Todos
aquellos que hayan aceptado a Jesucristo
como su salvador Personal y hayan
experimentado un nuevo nacimiento espiritual,
deben ser bautizados en agua en
una ceremonia
pública, que testifica de su nueva fe en
Cristo y en la
experiencia que la Biblia llama "la circuncisión del
espíritu".
Ese bautismo
está basado en el arrepentimiento del nuevo creyente, como parte de
la salvación, y no
el simple acto público en
sí
(Marcos 16:16; Hechos 13:24, 19:4; Mateo 3:11; Marcos 1:3;
Lucas 3:3).
En las alabanzas y en el poder de la oración:
12.- Creemos que fuimos creados por Dios para alabanza de la gloria de su gracia.
Le
alabamos con nuestro estilo de vida, y también cuando le cantamos, le
aplaudimos,
levantamos nuestras manos hacia él, y nos
arrodillamos en reverencia
durante la
oración. Creemos en la autoridad que tiene todo creyente de
hacer
peticiones a su
Señor, con toda libertad y sin necesidad de intermediario.
(Efesios 1:3-7; Hebreos
4:16; 1ª de Tesalonisenses 1:17; Santiago 5:16;
Hechos 12:5) .
En los milagros de Dios, como la Sanidad Divina:
13.- Nosotros creemos que Dios ha usado a los doctores, a la ciencia, a la
medicina y otras
fuentes
naturales para sanar,
pues el mismo Jesucristo dijo que "el sano no necesita
de médico", por lo cuál
el enfermo sí lo necesita. Además, el Espíritu Santo usó a un
doctor (Lucas)
para hablar de Jesucristo y las manifestaciones del poder del Espíritu
Santo
(Hechos). Sin embargo,
también
creemos que,
según la voluntad de Dios, sus
milagros
y dones
son manifestados el día de
hoy, como
la sanidad divina, que es
proporcionada para los
creyentes por el Sacrificio Vicario de Jesús en el
Calvario
(Isaías 53:5; 1 Pedro 2:24). Creemos que la sanidad divina puede ser
recibida a través
de la
"imposición de manos" por parte de los ancianos de la
iglesia o por parte de
cualquier otro creyente
ungido por el Espíritu con el
"don de sanidad"
(Santiago 5:14-16, 1 Corintios 12:9), o inclusive la
misma
persona enferma puede
hacer una oración de fe para que Dios se manifieste
(Marcos 11:23,24.).
En la creación
reciente de Dios, no evolución:
14.- Creemos que todos los tipos de formas vivientes, incluyendo al hombre,
fueron
creados
directamente por Dios durante la Semana de la Creación hace
aproximadamente 6,000 años según lo describe
Génesis. Cualquier cambio
biológico
que haya ocurrido después de Génesis
(1:1)
solamente ha
logrado cambios
dentro de
la misma especie,
y NUNCA de la conversión de una especie
en otra.
Creemos que las Escrituras enseñan una creación reciente del hombre y del
resto del
universo. Tan
reciente como 6,000 años. Además creemos que los días de
Génesis no
corresponden a épocas
geológicas, sino a 6 días literales y
consecutivos de 24 horas
cada uno.
Creemos que por definición, no aparente percibido o alegada evidencia en ningún
campo de la
ciencia, incluyendo la Historia y la Cronología, pueden ser válidas si
contradicen el recuento bíblico. Es
muy
importante entender el hecho de que la
evidencia está siempre sujeta a
interpretación por parte
de personas falibles que
nunca podrán poseer todos los factores acerca de dicha
evidencia. Lo que la Biblia
nos afirma, a la larga, es confirmado
científicamente por el hombre.
En
que Dios creó al hombre a Su imagen y Semejanza:
15.- La Biblia dice que Dios creó al hombre a Su imagen y Semejanza, "Varón y
hembra
los creó..:" Por lo cuál creemos en la unión del sagrado matrimonio
entre un hombre
y una
mujer, y no entre personas del mismo sexo, pues es abominación para con Dios;
de igual manera lo es
la unión libre (Génesis 1:27; Mateo 19:4-6;
1a de
Corintios 6:9-10).
el Diluvio de
Noé y todo lo demás
que describe la Biblia:
16.-
Creemos que el
Gran Diluvio descrito en
Génesis 6,7 y 8
fue un hecho histórico y
mundial en su
extensión y
efecto.
En
respetar a las autoridades y al gobierno:
17.-
Creemos que como cristianos debemos respetar
toda autoridad y al gobierno, pues
ellos han sido puestos por Dios y rendirán cuentas de sus
actos delante de El
(Romanos 13:1-7; Tito 3:1; Santiago 3:1).
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